Seguro que muchos de vosotros habéis intentado imitar la foto de algún fotógrafo famoso que admiréis o una que simplemente habéis visto en alguna web o en algún manual de esos para iniciarse en el apasionante mundo de la fotografía. Y seguro que más de uno habréis conseguido una imagen más que aparente que, desde vuestra humilde opinión, no tiene mucho que envidiar a la del profesional. Pero ¿alguna vez os ha pasado que os hayáis adelantado?
Es decir, que seáis vosotros los que tomastéis una foto que luego hayáis visto hecha (aunque no sea igual claro) por un profesional al que (se supone) han pagado por lo que vosotros hicistéis sin darle más importancia. Pues algo así es lo que me ha pasado a mí con las fotos del proyecto Volte-face, de Oliver Curtis, del que os hablaba la semana pasada.
Como os contaba, la idea de Volte-face era fotografiar varios de los monumentos históricos y turísticos más famosos del mundo pero mirando hacia el otro lado, tratando de contar una historia diferente sobre estos sitios y mostrar lo que nadie muestra. Curiosamente, la idea le vino a Curtis tras visitar en 2012 las pirámides de Giza, exactamente el mismo sitio en el que hice yo una foto similar pero unos seis años antes.
Yo la hice primero
Me explico. Allá por 2006 tuve la oportunidad de visitar Egipto, un país sin duda fascinante y en el que es imposible no hacer miles de fotos. Una de los lugares clave a conocer era evidentemente las pirámides y la Esfinge (que está a sus pies), situadas en Giza, un barrio de las afueras de El Cairo. Pues bien, para esa visita tenía una tarea encargada por una compañera de mi chica, responder a la pregunta ¿hacia dónde miran la Esfinge y las pirámides?
Solamente era una curiosidad que por supuesto me encargué de cumplir con la foto que habéis visto en portada. ¿Adónde miran? Pues a la ciudad, una ciudad bastante caótica y con mucha miseria, casi justo lo contrario de lo que podrían representar los faraones que construyeron las impresionantes moles que son las pirámides.
Como digo no le di más importancia a la foto más allá de la curiosidad. Como sabréis, y como Oliver Curtis ha pretendido reflejar en su proyecto, los monumentos más famosos del mundo suelen estar rodeados de cosas de lo más vulgar (especialmente oleadas de turistas). En este caso además, uno se imagina que las pirámides están en pleno desierto porque así es como suele verse en las fotos. Y no sólo las promocionales sino también las que traen los turistas, a los que los guías suelen llevar al lugar donde hacer "la foto".

En fin, no digo yo que se me ocurriera a mí la idea de Volte-face mucho antes que a Oliver Curtis (y mucho menos que me la robara, claro), pero reconozco que cuando oi hablar del proyecto me acordé inmediatamente de mi foto.
Por otro lado, no le voy a quitar mérito a las imágenes de Curtis pero es evidente que su punto fuerte no es la técnica precisamente sino más bien la idea y lo que la foto representa, así que pienso que perfectamente yo podría haber hecho esas fotos. ¿Quién me dice a mí que si yo hubiera sido fotógrafo profesional no podría haber empezado un proyecto basado en esta idea?
En fin, no deja de ser una anécdota pero me apetecía contaros esta historia porque tiene que ver con las ideas en fotografía y sobre quién decide si una foto es buena o no. Por cierto que para hacerlo también me ha animado la lectura de los comentarios que habéis dejado en el artículo de Volte-face. Y por supuesto que os animo a dejarlos en éste. ¿Qué os parece? ¿Os ha ocurrido a vosotros algo similar alguna vez?
En Xataka Foto | Roger Minick, el fotógrafo que prefirió hacer fotos a los turistas en vez de al paisaje
Fotografías de Óscar Condés
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angeldbo
Me parece que tiene mucho que ver con el reconocimiento, fama y los mas importante; perseverancia para buscar difusión.
Otro punto importante es que la idea se desarrolló como un proyecto completo, es diferente tomar una foto original a realizar todo un proyecto donde se estudia una colección y se analiza cada pieza de la misma para crear una concepto integral, creo que en el caso específico de este articulo esa es la diferencia.
Probablemente una foto casual que resulto de eventos particulares como la tuya fue la que inspiro a Oliver Curtis a crear todo su proyecto.
Oscar XTK Foto
Muchas gracias a todos por los comentarios. Saludos
Sinar
Es cierto que para obtener reconocimiento no basta con hacer buenas fotos, ni tener una buena idea, pero ayuda bastante. Te invito a que tengas una buena idea y te dediques plenamente a ella.
tiagogarcia
Pareciera que la idea no es de quien la tiene sino de quien la trabaja. Y para esa parte del proceso la fama no ayuda más que la perseverancia. Creo que a todos nos ha pasado por la mente "pero es que me han robado la idea" alguna vez en la vida, sin embargo hasta no haberla realizado nosotros antes, nada hay de robo en ello, más bien una especie de fascinación al ver concretado algo que empezábamos a concebir. Otra cosa sería hallarnos esa sorpresa en la obra ya terminada, entonces hablaríamos de un acusado plagio. El tema da para mucho, colega, como ideas hay flotando en el imaginario colectivo. Saludos!
carlosnavarro
Pues si, no hace mucho vi una foto ganadora en un premio de fotografia, que era exactamente igual a otra que habia hecho yo hacia algunos años, pasa mas de lo que parece, sobre todo cuando se fotografian monumentos o arquitectura.