Visitamos el cuartel general de Leica, incluyendo su fábrica, el museo y el archivo donde guarda todos sus secretos

Visitamos el cuartel general de Leica, incluyendo su fábrica, el museo y el archivo donde guarda todos sus secretos

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Visitamos el cuartel general de Leica, incluyendo su fábrica, el museo y el archivo donde guarda todos sus secretos

Como ya os adelantamos, hemos tenido la oportunidad de visitar el Leitz Park de Wetzlar (Alemania), donde además de asistir a la entrega de premios de los Leika Oskar Barnack pudimos conocer el cuartel general de esta prestigiosa marca, entrando en la fábrica donde manufacturan la mayoría de sus productos, visitando el recién renovado Ernst Leitz Museum y conociendo el archivo donde guardan los diseños y prototipos de todos sus modelos.

Una visita que no podíamos dejar de contaros porque estamos seguros que resultará interesante no ya para los fans de Leica sino para todos los amantes de la fotografía. Nadie puede negar que la germana ha jugado un relevante papel en la historia de este arte; y si no, sólo hay que ver la cantidad de fotos que se han realizado con una de sus cámaras, algunas de las cuales se pueden ver en la propia Leica Gallery (parte de la cual veis debajo y de la que hablamos más adelante).

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Leitz Park

El complejo que constituye el "hogar de Leica" consta de varios edificios, pero los más importantes son, sin duda, dos: el edificio principal (el que habéis visto en la foto de portada) que visto desde arriba tiene la forma de unos prismáticos (y como veis, el más grande, a la derecha de la foto y con forma circular, parece una óptica de la marca) y alberga la recepción, la Leica Gallery, el customer care, las oficinas y la fábrica principal de Leica.

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El otro edificio destacado es el que alberga el Museo Ernst Leitz (con su correspondiente tienda de regalos), la Leica Store y el Archivo Leica, y en este caso tiene una forma que le asemeja a una cámara instantánea de dimensiones colosales, sobre todo por esa especie de balcón situado en la parte superior derecha y que parece el visor.

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Alrededor de estos dos edificios troncales encontramos otros como el Leica Cine (la fábrica de ópticas cinematográficas), el Café Leitz y el Vienna House Ernst Leitz Hotel (cuyas funciones no necesitan explicación), y algún edificio más que está relacionado con los dueños de la empresa, pero que no tienen nada más que ver con la marca Leica.

Todo el complejo está situado a las afueras de Wetzlar, una localidad alemana de unos 50 mil habitantes (cercana a Frankfurt) y que es el lugar donde nació allá por 1.869 la prestigiosa empresa alemana con el propósito de dedicarse a la fabricación de instrumentos ópticos de precisión.

Allí fue donde Oskar Barnak pensó en una máquina que fuera pequeña, rápida y manejable y que permitiera hacer varias tomas de una vez. Así nació la Ur-Leica en 1914 y comenzó una historia que convertiría la marca Leica en el paradigma de la fotografía periodística y de autor (tal y como os contamos en este artículo).

Sólo hubo un período, que comenzó en 1986, en el que la producción se trasladó a la vecina ciudad de Solms; pero desde que la marca cambió de dueños en 2012 se decidió volver a Wetzlar e instalarse en un nuevo complejo donde se ha centralizado su actividad principal.

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Entrando en la fábrica

Dentro del edificio principal, en un gran ala aledaña a la que es su fachada principal, se encuentra la fábrica de Leica, el lugar donde se manufacturan la mayoría de ópticas y cámaras de la firma alemana. Un lugar que tuvimos oportunidad de conocer en una visita guiada exclusiva que, por motivos de tiempo (y porque algunas zonas requerían de una atmósfera estéril), se centró en la zona donde se dan los primeros pasos en la producción de sus prestigiosas ópticas.

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Durante esta visita no se nos permitió ni grabar vídeo ni hacer fotos más que en momentos y lugares concretos (y tras obtener el permiso a los operarios), pero sí os podemos enseñar algunas imágenes que sirven para hacerse una somera idea de la complejidad del proceso de fabricación de cada una de las prestigiosas lentes Leica.

Como sabréis, estas ópticas tienen fama de calidad porque, tal y como nos contaron, todo el proceso está diseñado para que el resultado sean lentes 100% perfectas; una filosofía que aplican a todos sus productos y que explicaría, siempre según la marca, el alto precio que suelen tener estos.

Dsc02483 Esta es la primera de las muchas máquinas por las que pasa una lente Leica en su largo proceso de producción.
Leica Leitz Park Esta máquina de alta precisión sirve para comprobar que las lentes están perfectamente pulidas y sin ninguna imperfección en el siguiente paso del proceso.

Sería absurdo tratar de explicar todo el proceso por el que pasan las ópticas (tampoco podríamos) pero, según nos contaron, aproximadamente son necesarias unas ocho horas para crear cada una de las lentes que componen un objetivo, y para ello pasan por multitud de máquinas muy especializadas que son manejadas por un operario igualmente especializado.

Leica Leitz Park Una operaria en una de las primeras fases de limpieza que tienen que pasar todas las lentes.

Como decimos, la visita se centró en la zona de fabricación de ópticas pero también pudimos conocer el customer care donde se reparan todas las cámaras y ópticas Leica que llegan aquí desde todo el mundo. En el centro de esta zona, una habitación especial alberga algunas de las máquinas que se utilizaban antiguamente para las cámaras y ópticas y que, según nos contaron, aún se emplean cuando llega algún modelo de aquellos tiempos.

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Dsc02535 Despiece de una Leica M (Typ 240) situada en uno de los accesos a la fábrica.

Leica Gallery

Dentro del edificio principal, donde también se ubica la fábrica y el servicio de atención al cliente, la firma alemana ha creado lo que denominan Leica Gallery y que consiste en varios espacios expositivos donde, por un lado, se hace un repaso a algunas de las fotografías más conocidas de todos los tiempos que fueron realizadas con cámaras Leica y, por otro, se exponen modelos de la casa así como aspectos del proceso de fabricación de sus objetivos.

Respecto al primero, se trata de una pequeña exposición que podéis ver en el vídeo de arriba realizada con motivo de los 100 años de la marca y en la que aparecen fotos tan icónicas como el retrato del Che Guevara de Alberto Korda, la niña herida por el napalm de Huynh Cong Út o el beso del día de la victoria de Alfred Eisenstaedt.

En cuanto a lo segundo, hay dos espacios distintos. El primero está situado en una zona preferente del hall del edificio principal (muy cerca de lo anterior) y consiste en una serie de vitrinas que contienen reproducciones de las cámaras que han marcado la historia de Leica.

Dsc02637 Una réplica de la originaria UR-Leica de 1914, la cámara que dio comienzo a una historia legendaria.

Desgraciadamente, debido a los preparativos de la entrega de los premios LOBA esta zona estaba ocupada parcialmente por el escenario y toda la parafernalia asociada a él (mesa de control, andamios y cables por doquier) por lo que no la pudimos apreciar en toda su plenitud.

Por último, en una especie de pasillo lateral se puede disfrutar de una doble exposición. En una pared, hay una serie de vitrinas que explican aspectos de la fabricación de los objetivos de la casa, con elementos ópticos o despieces de un producto. Inexplicablemente, los letreros e instrucciones están en alemán.

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Eso sí, lo más curioso es que al principio y al final de este pequeño recorrido tenemos dos ventanas que comunican con la fábrica y nos muestran, primero, a dos operarias trabajando en las lentes y, después, una sala dedicada al montaje de los objetivos.

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Al otro lado, una amplia exposición de cámaras Leica de todos los tiempos que no tiene desperdicio. Aquí podemos ver modelos que abarcan desde las primeras UR-Leica a las modernas Leica SL2 y, por supuesto, bien acompañadas de un montón de objetivos y todo tipo de accesorios.

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Museo Ernst Leitz

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Uno de los motivos principales de nuestra visita era conocer el reinaugurado Museo Ernst Leitz, un renovado recinto que presentan como "moderno e interactivo" y donde se invita a los visitantes a mirar, a ser creativos y a experimentar de forma interactiva con la fotografía. Es decir, si alguien esperaba un museo lleno de cámaras de la marca se llevará una sorpresa porque esto es un concepto diferente.

Efectivamente es un museo interactivo, un lugar donde experimentar la magia de la fotografía, conocer los fenómenos ópticos y los principios en los que se basa, y no tanto un museo dedicado a Leica y sus productos (que también están presentes claro). Cuenta con una superficie de unos 600 metros cuadrados y se divide en cuatro zonas, 'Seeing and Perception', 'Technology and History', 'Photography' y 'Special exhibitions', con distintas estaciones interactivas.

Dsc02918 A través de esta escalera, en la que se ha recreado un juego visual, se accede a la planta superior donde comienza el museo.

La primera es la que nos encontramos nada más subir las escaleras que dan acceso al museo y donde nos reciben con la reproducción de un diafragma gigante. Es una réplica del de una Leica S pero cincuenta veces más grande que el original, está pegado a la gran ventana panorámica del museo, y se abre y cierra cuando los visitantes se acercan/ alejan a él (como podéis ver en el vídeo de abajo).

Esta zona tiene como objetivo sensibilizar sobre la percepción consciente del mundo que nos rodea, tratando de explicar los distintos fenómenos y fundamentos ópticos en términos claros y sencillos (afortunadamente, aquí sí hay explicaciones en inglés además de alemán).

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La siguiente zona está dedicada a la "larga y agitada" historia de Leica, y se abre con los bustos de bronce que retratan a las figuras clave de la familia Leitz. Le siguen una especie de "ventanas digitales" para echar un vistazo al archivo corporativo de la marca y una serie de vitrinas con elementos históricos originales.

Entre ellas, y sólo hasta final de año (para celebrar la reapertura), se puede ver una rareza: una Leica Serie 0 original (No. 105), una de las pocas unidades que se conserva de la primigenia cámara que fue usada por el propio Oskar Barnack (sólo han sobrevivido alrededor de una docena), para tomar las primeras fotografías.

Dsc03029 La Leica 0-Series camera (No. 105), una de los pocos modelos originales, que fueron usados por el propio Oskar Barnack, que se conservan.

Además, esta zona se completa con varias estaciones interactivas de lo más interesantes. Entre ellas una (foto de abajo) que nos reta a construir una óptica mezlando distintos tipos de lentes hasta conseguir que los rayos de luz lleguen de forma correcta al sensor/ película y formen una imagen nítida.

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Otra de las estaciones es todo un guiño al pasado (y también presente) de la fotografía ya que replica un cuarto oscuro y nos propone recrear los pasos necesarios para revelar fotografías analógicas en una gran mesa interactiva. Para ello hay que comenzar proyectando la imagen con una ampliadora e ir arrastrando la foto de una cubeta a otra y, cómo no, agitarla para que los líquidos hagan su trabajo.

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Pasando ya a la tercera zona del museo nos encontramos con un area aún más experimental en el que se invita a los visitantes a descubrir más sobre los principios básicos de la fotografía y cómo una variedad de factores diferentes puede influir en el resultado final de las fotos.

Dsc03073 Una visitante probando una de las estaciones interactivas dedicada al viento.

Para ello hay varios sets donde, o bien con las cámaras Leica instaladas o con las nuestras propias, podemos experimentar con efectos como reflejos, luces y sombras, colores, movimiento y viento o hacernos un autorretrato creativo. Todo ello, por cierto, obteniendo resultados que se pueden descargar a través de la aplicación Leitz-Park.

Por último, una cuarta zona está dedicada a exposiciones especiales que irán variando con el tiempo. Para esta reinauguración disfrutamos de la exposición denominada "Oskar Barnack" en la que se repasa la figura del ingeniero de cuya mente nació la idea de la Leica de 35 mm, incluyendo piezas originales que pertenecieron a él.

Dsc03092 Así era el escritorio donde trabajaba Oskar Barnack.
Dsc03086 Una hoja de contactos de las fotos realizadas con una de las primeras UR-Leica.

Pero además de todas estas salas, situadas en la primera planta del edificio, en la planta baja hay una tienda y una sala de exposiciones que complementan la visita. En nuestro caso, por motivos obvios, en el momento de nuestra visita se había montado la exposición con los ganadores y finalistas de los premios LOBA.

El archivo de Leica

Además de la fábrica, seguramente la visita más interesante de todas las que tuvimos fue la realizada al archivo de Leica, ubicado en varias salas que se sitúan en el mismo edificio del Museo. En este exclusivo lugar se almacenan todos los prototipos de las cámaras de la casa, los bocetos y planos de los diseños y todos los documentos relacionados con sus productos (incluyendo, manuales, material promocional, etc).

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Realizamos una vista guiada con el encargado del archivo y rápidamente nos quedó claro que el material allí almacenado es incomensurable, daría para pasarse días cotilleando y contiene auténticas joyas.

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Aunque también curiosidades como un ejemplar del curioso oso Leica Bearbrick, los modelos a escala fabricados para ferias como Photokina (no en vano es alemana) o un catálogo de la Leicaflex SL2, fabricada en los años 70, en el que originalmente aparecía una mujer mostrando un pecho desnudo (lo que tuvieron que modificar).

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En otra sala aledaña, aún más exclusiva, pudimos ver el lugar donde se almacenan ejemplares de todas las cámaras fabricadas, modelos descatalogados, ediciones especiales, etc. de toda la historia de la compañía.

Dsc02834 Algunos de los modelos originales más antiguos que se conservan en el archivo.

Un tesoro aún más inestimable y cuyo valor es imposible de calcular. Pensemos que en una subasta realizada en Viena en 2018 una Leica Serie 0 (No. 122) se vendió por 2,4 millones de euros, convirtiéndose en la cámara más cara de todos los tiempos.

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Leica y la fotografía móvil

Aprovechando nuestra visita tuvimos la oportunidad de hablar con Marius Eschweiler, director global de desarrollo de negocio de Leica, sobre la visión de la marca respecto a la fotografía móvil. Interpelado directamente sobre si cree que los móviles acabarán con las cámaras de fotos, el responsable de Leica nos cuenta que "la fotografía ha sufrido muchas transformaciones y el proceso aún está en curso. Nuestra visión es llevar la posibilidad de hacer fotografías de alta calidad a todo el mundo".

Marius Eschweiler Leica

"Cualquier tipo de dispositivo —continúa— ya sea un smartphone o una cámara, nos ayudará a conectarnos con los consumidores y permitirá que las personas hagan fotos y las compartan. Los dispositivos móviles permiten que todos sean creadores y posibilitan un tipo diferente de fotografía. Por tanto, no creo que los móviles hagan desaparecer las cámaras".

De hecho, según Marius "Leica da la bienvenida abiertamente a los teléfonos inteligentes al mundo de la fotografía. Creemos que los consumidores de hoy combinan smartphones y cámaras Leica por placer o para hacer fotografías serias, todo depende de la situación, el momento y el resultado deseado".

Leitz Phone

Como sabréis, hace unos meses Leica presentó su Leitz Phone 1, pero se trata de un terminal que sólo se puede comprar en el mercado japonés a través del operador SoftBank. Esto forma parte del acuerdo al que llegó a cabo la marca con Sharp, desarrolladora de un móvil, el Sharp Aquos R6, cuyas similitudes con el primer móvil de Leica son más que evidentes.

"Leica da la bienvenida abiertamente a los teléfonos inteligentes al mundo de la fotografía"

Preguntado por ello, Marius nos cuenta que "Sharp y Leica han acordado un marco de desarrollo para crear un nuevo capítulo en la tecnología de imágenes para móviles. El acuerdo del Leitz Phone 1 ha ido mucho más allá del desarrollo del módulo de cámara y el rendimiento óptico [...] Leica se encargó de la interfaz de usuario, centrada en una experiencia muy fotográfica, así como del icónico diseño industrial del terminal".

Asímismo nos confirmó que la asociación tecnológica con Sharp será de largo plazo (aunque sin dar más detalles), y que este acuerdo no interfiere con el que la empresa mantiene desde 2015 con Huawei y que "desde el principio, ha aportado un gran valor tanto a los consumidores como a ambas empresas".

Dsc03032 El Leitz Phone 1 también está presente en el Museo Leica.

Por supuesto también le preguntamos por un futurible Leitz Phone 2 (quizá fabricado en Alemania) pero, como era de esperar, no nos pudo adelantar nada; lo que sí nos contó es que la idea de Leica se basa en "una estrategia de varios niveles para llevar con éxito todas las fortalezas de la compañía al mercado móvil. Además de desarrollar productos, ofrecemos servicios de I+D para nuestros socios en el área de edición de imagen. Además, también desarrollamos nuestro propio software y algoritmos para elevar la calidad de imagen de los teléfonos inteligentes a un nuevo nivel".

"Creemos firmemente en la convivencia de cámaras clásicas y smartphones en el futuro"

Por último, le preguntamos si, en un futuro a largo plazo, pensaba que Leica tendría que dejar de fabricar cámaras y pasarse a los móviles y Marius nos comentó que "cámaras y ópticas han sido la columna vertebral de nuestra cartera de productos durante décadas. Incluso aunque las cámaras compactas de entrada hayan sido reemplazadas gradualmente por los smartphones en los últimos años, el mercado de cámaras de alta calidad con sensores de imagen grande ha seguido creciendo. Creemos firmemente en la convivencia de cámaras clásicas y smartphones, ya que estos dispositivos abarcan diferentes áreas de aplicación y géneros de fotografía".

Img 2552 Uno de los invitados al evento utilizando un Leitz Phone 1.

Una visita muy fructífera

Por todo lo que os hemos contado os podéis imaginar que fue una visita más que interesante, llena de actividades y en la que pudimos tener una experiencia inmersiva no sólo en lo que implica la marca Leica sino también en lo que significa el arte de la fotografía. Por cierto que vistar Leitz Park está al alcance de todos los interesados gracias a los paquetes disponibles para visitarlo.

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Claro que, en principio, nos parece mucho más cercano y asequible realizar una visita a la Leica Store de Madrid, que cuenta con exposiciones dentro de su propia Leica Gallery y charlas, talleres y experiencias varías alrededor de la fotografía en su Leica Akademie.

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